Que tu empresa se vea igual en todos lados.
Branding no es el logotipo. Es el conjunto de decisiones que hacen que una empresa se reconozca: cómo se llama, cómo se ve, cómo habla y cómo aplica todo eso en cada lugar donde aparece, del anuncio a la factura.
Qué entregamos.
El alcance se arma según lo que ya tengas. Una marca desde cero no cuesta lo mismo que ordenar una que ya existe.
Naming
Propuestas de nombre con revisión de que no esté ocupado y de que el dominio y las cuentas de redes estén disponibles. Sirve de poco un nombre bonito que ya es de alguien más.
Logotipo y sistema visual
Logotipo en sus versiones (horizontal, vertical, imagotipo suelto, positivo y negativo), paleta de color, tipografías y los elementos gráficos que acompañan.
Manual de marca
El documento que dice cómo se usa: tamaños mínimos, espacios de respeto, qué sí y qué no se puede hacer. Es lo que permite que un proveedor nuevo aplique la marca bien sin preguntarte.
Aplicaciones
Papelería, uniformes, señalización, empaque, rotulación de unidades, plantillas de redes y de presentaciones. Las que apliquen a tu operación.
Cómo trabajamos.
Nada se presenta sin haber entendido primero el negocio. El diseño es la última parte del proceso, no la primera.
Entender
Qué vendes, a quién, contra quién compites y qué quieres que piensen de ti cuando no estás presente.
Definir
Territorio de marca, tono con el que habla y hacia dónde debe apuntar lo visual. Se aprueba antes de dibujar nada.
Diseñar
Propuestas de identidad presentadas aplicadas en situaciones reales, no como un logotipo flotando en una hoja blanca.
Aplicar y entregar
Manual, archivos editables y abiertos, y las aplicaciones acordadas. Todo en tu poder, en formatos que cualquier imprenta o diseñador pueda abrir.
Cuándo conviene rediseñar y cuándo no.
Cambiar de identidad tiene costo: reimprimir, resignalizar y volver a acostumbrar a tu cliente. Vale la pena solo cuando hay una razón de negocio detrás.
Cuando la marca ya no dice lo que eres
Cambió lo que vendes o a quién le vendes, la empresa creció, se fusionó, o la identidad se ve claramente de otra época y eso te está costando credibilidad frente a la competencia.
Cuando el problema es otro
Si no te llegan clientes, el logotipo rara vez es la causa. Antes de rediseñar hay que revisar si el problema está en el precio, en el canal o en que nadie te está viendo. Eso se revisa en el diagnóstico.
¿Marca nueva o poner orden en la que tienes?
Cuéntanos qué tienes hoy y para qué lo necesitas, y te decimos cuál de los dos caminos te conviene y qué implica cada uno.